Fotografía de Isidro Roche (Octubre 2015)




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viernes, 10 de octubre de 2014

Crónica de ascenso al Taillón (Octubre 2014)



Llegamos al Refugio de Bujaruelo al atardecer, cuando el sol se despedía y la frescura de la noche hacia que se nos despejara la mente y el alma.



Como es de rigor, ya una tradición, unas jarra de cerveza son nuestra carta de presentación, que ricas, no se si la cerveza alarga la vida, pero que la hace mas interesante no tengo la menor duda.


La cena la verdad es que nos sorprendió, muy rica y abundante a diferencia de la última vez que estuvimos, la verdad es que una notable mejoría.




Roberto por su cumpleaños nos invitó a unos cubatas, la camarera preguntó que íbamos a hacer al día siguiente, al decirle nuestro recorrido nos miró con cara sorprendida, yo también me sorprendo muchas veces de lo que somos capaces de hacer.

6.00 A.M. suenan nuestros despertadores, caras de sueño, preparativos, desayuno y a las 7.15 nos ponemos en marcha.
La mañana es muy agradable, todavía es de noche, vamos con nuestros frontales, nos ayuda que el inicio no tiene pérdida, cruzamos el puente de San Nicolás y comenzamos adentrándonos en un bosque, que con su agradable aroma, nos llena los pulmones de vida.




El ascenso es continuado pero no excesivamente duro, el amanecer hace clarear el fondo del Valle, regalándonos una preciosa estampa de variados coloridos.




Un alto en el camino, caras ilusionadas, fuerzas intactas, disfrutando sin duda de lo que nos ofrece la naturaleza.




Después de 2 horas y media alcanzamos el Puerto de Bujaruelo, se abre ante nosotros el Valle francés de Boucharó, nos encontramos en el punto de unión  de los dos valles, somos pequeños seres que se desplazan lentamente en esta preciosa inmensidad.






Un amigo nos acompaña, tranqui colega que no nos perdemos, de momento, luego conoceríamos a los dueños, una pareja muy agradable.



Este Jose que mano tiene con la fotografía, es capaz de sacar guapos hasta al trío calavera.



El último tramo antes de ver el increible Circo de Gavarnie se hace duro, una pendiente prolongada entre grandes rocas humedecidas por el deshielo, nos hace estar muy atentos a un posible resbalón.






El esfuerzo merece la recompensa, uno de los rincones mas bonitos del Pirineo, el Circo de Gavarnie, con su interminable cascada, y el Refugio de Sarradets, impasible en su privilegiado balcón ante semejante belleza.





Ya podemos ver el Glaciar del Taillón, y al fondo el dedo, bajo el que, si las fuerzas nos acompañan pasaremos muy pronto.



Y que decir de la montaña mas bonita que yo jamás he ascendido, el Vignemale, con su inmenso glaciar, que recuerdos, que momentos vividos.




Siguiente estación, la Brecha de Rolando, mucho se ha hablado sobre ella, un ejemplo del poder que atesora la montaña, demostrándonos lo frágiles e insignificantes que somos.




En el ascenso a la Brecha nos encontramos con un tramo peligroso de hielo, la caída es digamos de las que te hacen desaparecer del mapa, y en estos casos hay que dejarlo muy claro, las imprudencias se pagan y vimos casos de subemontañashappyflowers que sería mejor no comentar.
Nosotros a lo nuestro, nos colocamos los crampones, el casco y con paso firme seguimos avanzando.

El paso de la Brecha vuelve a poner nuestros pies en el lado español, aquí es donde el que les narra mete la pata y comienza un descenso que posteriormente nos costaría un buen calentón y no hablo de sexo.



Nuestros percherones a cuatro patas, las imágenes hablan por si mismas.



Y a propósito de ellos, viendo a mis amigos sufriendo para avanzar con paso lento con una fuerza de voluntad y un coraje descomunal, no puedo mas que ponerme de rodillas yo a su paso, luchando de esa manera en soledad para conseguir un sueño, por efímero e inútil que les pueda parecer  a muchos subir una montaña.




La imagen del Dedo sorprende, cuando te encuentras a sus pies descubres la peculiaridad de su forma, ya visualizamos la Cima del Taillón, los tresmil metros ya nos cortan la respiración, se hace duro el último tramo y mas después de 1900 metros de desnivel.





Roberto y yo esperamos pacientemente a nuestros amigos, es un placer compartir esas vistas con este pequeño gran hombre, sabemos que queda lo mas duro y queremos dar ánimos a nuestros compañeros de fatigas.



En este tramo final te encuentras a solas con tus fuerzas, ante tus propios límites, enfrentado a tus decisiones y a tus miedos, sin excusas, disfraces, ni engaños. La montaña nos desnuda, saca la verdad de las personas, nos devuelve a nuestra propia dimensión al demostrar lo que somos y sobretodo lo que valemos.








"La vida es eso que nos pasa mientras hacemos planes" dijo Lennon; así que en nuestras manos solo está la manera de afrontrar lo que nos pasa. Hay quien se rinde al destino o quien por contrario desafía sus vaivenes con voluntad.
Allí arriba, en la cima de una montaña es donde los fuertes de corazón derriban las murallas increíbles de la vida, dejando claro que las peores fronteras son las que nosotros nos empeñamos en construir.

La vida, sin lucha ni coraje, se parece mucho a una derrota.





1 comentario:

  1. Gracias a todos por haberme vuelto a hacer sentir;vivo de nuevo otra vez.Con unas personas tan grandes en todos los aspectos, que un ser humano puede poseer.La narración ha sido fiel a lo que ocurrió.Allí arriba me demostrasteis lo que un hombre es capaz de conseguir para lograr un objetivo,en definitiva un sueño. Gracias a todos por hacer que todo ese esfuerzo se haga con el fin de que un grupo humano de grandes amigos, sientan la verdadera necesidad de juntarse para ir sembrando firmemente su AMISTAD. sois MARAVILLOSOS.

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